No hubo
reacción, no hubo respuestas y el golpe fue durísimo. Real Cartagena sufrió una
dolorosa derrota 3-0 ante Unión Magdalena por la cuarta fecha del grupo B del
Torneo BetPlay I-2026, un resultado que dejó al equipo auriverde contra las
cuerdas y dependiendo de otros resultados para llegar a la final del semestre.
Desde el pitazo
inicial, Unión dejó claro que iba a imponer condiciones. El conjunto samario
salió decidido a encerrar a Real en su propio campo, presionando alto y
buscando abrir el marcador rápidamente. Sin embargo, con el paso de los
minutos, el equipo cartagenero logró acomodarse mejor en la cancha, ordenándose
defensivamente y encontrando algunos espacios para responder.
A los 25
minutos llegó la primera gran oportunidad visitante. Montero condujo un
contragolpe y dejó solo a Cristian Graziano, quien sacó un remate cruzado que
pasó muy cerca del palo izquierdo del arquero Cabezas. Fue un aviso de que Real
podía hacer daño.
El partido
cambió también con el clima. A los 31 minutos desapareció el intenso sol y la
brisa comenzó a refrescar el ambiente en Valledupar, escenario de un duelo que
hasta ese momento se mantenía equilibrado.
Pero cuando
mejor parecía sentirse Real, llegó el golpe. Al minuto 36, un error en ataque
dejó mal parado al equipo heroico y Unión no perdonó. Gabriel Arrieta encabezó
el contragolpe y definió con calidad para poner el 1-0 que silenció cualquier
intento de reacción auriverde.
Antes del
descanso, Montero tuvo el empate en sus pies, pero volvió a fallar en la
definición y dejó escapar una oportunidad clarísima.
En el
complemento, Real Cartagena salió obligado a arriesgar. Necesitaba empatar para
mantenerse con vida en el grupo, pero la falta de contundencia terminó
condenándolo. Graziano volvió a asistir a Montero, que increíblemente
desperdició otra ocasión mano a mano.
Y cuando
parecía que el empate aún era posible, llegó la jugada que terminó de inclinar
la balanza. A los 68 minutos, una mano involuntaria de Ronaldo Lora fue
sancionada como penalti y Andrés Carreño no falló para ampliar la ventaja
samaria.
Tres minutos
después, Andrés Escobar vio la tarjeta roja y dejó a Real Cartagena con diez
hombres. Ahí se apagó definitivamente el equipo auriverde.
La noche
terminó de convertirse en pesadilla al minuto 75, cuando otro penalti cometido
por Lora fue nuevamente transformado en gol por Carreño para decretar el 3-0
definitivo y sellar la goleada.
Fue una tarde
penosa para Real Cartagena, que no solo perdió el liderato del grupo, sino
también la posibilidad de depender de sí mismo. Ahora, el Heroico está obligado
a ganar sus dos próximos compromisos y esperar que Unión Magdalena deje puntos
en el camino para seguir soñando con la gran final del primer semestre.
El próximo reto para los cartageneros será ante Bogotá FC, el domingo 17 de mayo, en condición de visitante.


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